Inicio Finanzas Talada ilegalmente el 90% de madera en Chiapas

Talada ilegalmente el 90% de madera en Chiapas

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chiapas. Del cien por ciento de la actividad de tala de árboles el 90% es ilegal en Chiapas, principalmente la especie de pino es la que más se busca, incluso, ejidatarios que realizan la tala legal y sustentable, han tenido que migrar a la ilegalidad por la comodidad de éste ilícito.

Es decir, los pequeños ejidatarios que realizan la tala legal y sustentable se han visto en desventaja, por una competencia desleal, con los taladores ilegales. Ya que los precios de las maderas certificadas, legales, son más altos que las adquiridas en la ilegalidad.

“Con el efecto de la tala ilegal y la inacción de las autoridades competentes, lo que pasa es que ejidos que han aprovechado la tala sustentable está yéndose a la ilegalidad, por eso el gran aumento de esta problemática”, expuso Juan Carlos Franco Guillén, director general de la asociación civil Cecropia.

El mercado actual demanda a la madera del pino, por lo que los ecosistemas de bosques templados del estado son los más afectados, como también ecosistemas circunvecinos a ellos.

“Chiapas tiene una taza de emisiones a la atmósfera muy elevada causada por la deforestación y degradación, de hecho es la más alta de México, nuestras emisiones son comparables con Nuevo León, ellos por industrias y nosotros por perder bosques y selvas”, puntualizó Franco Guillén.

Una de las principales causas de esta situación, es la pérdida de la capacidad, de los recursos naturales de absorber eventos extremos, como evitar catástrofes naturales cada vez que suceden huracanes, al igual las tierras cultivables pierden precisamente dicha facultad natural.

El problema esencial no es solamente la madera que se vende o las cantidades taladas, sino lo que se pierde naturalmente como barrera de defensa a muchos fenómenos. El director general indicó que han acudido con todas las autoridades correspondientes en el tema, pero nadie ha hecho algo, principalmente las del nivel estatal y federal.

“La estrategia no significa meter policías (a las áreas naturales) o criminalizar la situación, sino ver cómo los dueños de los bosques sí pueden aprovechar los recursos naturales, lo que les convendría más, pero a los gobiernos no les ha interesado”, detalló.

Indicó también que una de las maneras para detener la tala ilegal, es contar con una política de Estado, que permita a las comunidades aprovechar los diferentes recursos naturales, es decir, ser menos conservacionista y orientar a las comuneros mediante asesorías técnicas y actividades que pueden realizarse, y abrir los mercados para ello.

fuente: cuarto poder