El humo que emana de los campos siniestrados provocan enfermedades crónicos, que impactan en los más vulnerables: niños y abuelitos

La quema de gavilla debe pasar a instancia federal, por la cantidad de tóxicos que emite al aire y daña directamente la salud del hombre, y no tipificarse como quema de residuos.

Martin Villa Ibarra, subrayó que existen estudios que relacionan directamente la quema de gavilla de trigo con padecimientos crónicos que afectan principalmente a niños y adultos mayores.

El investigador del departamento de ingeniería ambiental del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Cajeme (Itesca), indicó que la cantidad de tóxicos como monóxido de carbono, dióxido de carbono, óxido de azufre y compuestos orgánicos persistentes son además altamente cancerígenos.

«Se tiene que sancionar a quien incurra en esta práctica, pero el Ayuntamiento de Cajeme, la sanción debe ser federal», apuntó.

Además,dijo, está el daño al medio ambiente y al suelo, ya que el productor que quema la gavilla está acabando con los residuos orgánicos del suelo.

A su vez, está práctica impacta también la economía del mismo productor que tiene que invertir en agroquímicos para hacer producir los suelos degradados y la pública en el sector salud.

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