Inicio Finanzas Preocupa a los productores de maíz una mala renegociación del TLCAN

Preocupa a los productores de maíz una mala renegociación del TLCAN

Los productores agrícolas nacionales de maíz manifestaron su preocupación de que en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no se haya marcado la diferencia entre el maíz amarillo y el maíz blanco.

En el marco de la Séptima Ronda de Renegociación del TLCAN, Juan Pablo Rojas Pérez, presidente de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAMM), afirmó que la negociación en el renglón agrícola pudiera haber concluido ya sin mayores afectaciones o cambios a los productores de maíz en México.

Sin embargo, “lo que nos preocupa es que en esta renegociación de TLCAN no se haya marcado la diferencia entre el maíz blanco con el maíz amarillo; nos preocupa, también, que en México no hayamos visto o encontrado las estrategias para capitalizar y desarrollar nuestra producción”.

El maíz blanco contribuye a la seguridad alimentaria, pues tiene como principal destino el consumo humano, el cual se transforma para la elaboración de insumos para alimentos, ya sea a través de la nixtamalización para generar masa, o bien por medio de la deshidratación y molienda para obtener harina, y posteriormente todos sus derivados.

Por otro lado, la alimentación animal y uso industrial para la generación de otros bienes es el destino principal del maíz amarillo, del cual las importaciones garantizan la producción nacional de la industria almidonera, alimentos balanceados para el ganado, y de frituras y hojuelas, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

En conferencia de prensa, Rojas Pérez aseveró que “vemos con verdadera preocupación de que en México no estamos viendo hacia el futuro económico primario; no estamos encontrando algo de que nos dé certeza a los productores de maíz de que se va a tener una estrategia específica para generar inversión productiva para el campo, no lo estamos viendo ni en las precampañas ni en las ideas del gobierno y políticos”.

«Nos estamos organizando en torno a la comercialización de nuestra producción; lo que queremos es que se generen inversiones, poder producir más y atender la demanda que tenemos en México sin necesidad de que importemos el maíz«, reveló el dirigente.

«Falta infraestructura de acopio, de carreteras, de valor agregado; por eso decimos que los subsidios deben estar designados por tipo de productor, de región, pero sobre todo deben estar acompañados de financiamiento«, destacó.

Asimismo, Rojas Pérez sostuvo que es necesario poner ciertas restricciones en materia de maíz de acuerdo a la temporalidad, por lo que se deben regular aranceles y cuotas que cubran el tema.

Con respecto al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (Trans-Pacific Partnership, TPP-11), los productores agrícolas nacionales de maíz están preocupados por el tema de las reglas de origen y de propiedad intelectual.

El pacto comercial trasnacional TPP-11, resultado de la negativa a dejar morir el proyecto del TPP original tras la salida de Estados Unidos del acuerdo, será firmado el próximo 8 de marzo en Chile; es decir, los acuerdos ya se establecieron.

El presidente de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México manifestó que el TPP pone en riesgo la propiedad intelectual de todas las variedades genéticas del maíz, sobre todo del maíz criollo.

«Nos preocupa que se pongan siembras o parcelas demostrativas junto o muy cerca de las parcelas de maíz criollo, y con los recursos económicos con que se manejan las grandes empresas se nos acuse de ocupar su producto, porque las siembras se contamina», advirtió.

En 2017, la producción de maíz blanco y amarillo alcanzó un volumen 25 millones de toneladas. En México se consume 38 millones de toneladas de maíz entre ambos tipos; mientras que lo que se importó de Estados Unidos fueron casi 15 millones de toneladas.

La tortilla puede tener un valor de 8 a 10 pesos; consideramos que no debe tener un precio mayor a los 12 pesos. El tope es lo que buscamos, siempre y cuando esta comercialización esté dándose. Esta tortilla se esté produciendo entre las alianzas que tiene los productores directamente con los industriales de la masa y la tortilla», explicó Juan Rojas.

El precio fluctuaría entre los 8 a los 12 pesos dependiendo las regiones, como consecuencia de una estrategia para proteger las producciones y romper la cadena de intermediarios, lo que estabilizaría el precio por tonelada del maíz.

El líder del sector aseguró que esta regionalización de precios generaría que el precio de producción por tonelada de maíz se pueda estabilizar. El acuerdo podría cristalizarse a más tardar los primeros días de marzo.

fuente: El Financiero