Veracruz, Ver. Son inicios de julio y la época de siembra de maíz apenas comienza con la llegada de las lluvias en la localidad de Santa María Tatetla, el pueblo que se encuentra a tres horas del puerto de Veracruz y cuenta con mil 707 habitantes, los cuales tiene como principal ingreso esta actividad para subsistir.

Sin embargo, con el reciente aumento del precio de la tortilla en distintos municipios de Veracruz, que pasó de 15 a 20 pesos el kilo, los menos beneficiados son los campesinos quienes siguen sin tener ganancias.

Son tres meses los que Osvaldo, habitante de Santa María Tatetla tiene que esperar para que se dé la cosecha de maíz, antes de esto primero se tiene que preparar el terreno donde se sembrara la semilla. 

Comprar la semilla, los fertilizantes para evitar que la hierba crezca y tape la milpa, abono para dar nutrientes a la tierra y pagar la mano de obra de quienes aplica esto se necesitarán unos 130 pesos por día, más el trabajo de los campesinos en los siguientes meses. 

Osvaldo cuenta que se gastan solo en insumos entre 4 mil y 5 mil pesos al finalizar la producción, un gasto mayor de lo que generan en ganancias, debido a que desde hace un año el precio del maíz se encuentra a cinco pesos el kilo.

Por cada tonelada que cosecha recibe 5 mil pesos, el año pasado consiguió una producción de dos toneladas, que sirvieron para solventar los gastos de su familia y guardar para la siembra de este año.

En una tonelada de maíz salen 14 costales, hace un año los habitantes perdieron más de la mitad de la siembra debido a la falta de lluvia, esta temporada planean invertir 4 mil pesos, aunque admite que es mejor comprar el producto que sembrarlo.

-¿Por qué siguen sembrando si no es redituable?

“Aquí es lo que se hace, solo para ir comiendo, porque para su venta no resulta. También es por mi abuelo que quiere sembrar, si por mí fuera lo compraría mejor.”

El mismo caso aplica para los integrantes de la Unión de Molineros de Veracruz. Francisco Gómez Terrones, representante de la agrupación, señaló que más que aumentar el precio lo que ellos hicieron es ajustarse al precio que ellos compran los insumos para elaborar la tortilla.

La escasez del maíz es otro factor que hizo que aumentara, debido a que muchos campesinos han dejado de realizar esta actividad porque no es rentable, aseguró.

Otro de los factores fue el aumento de la gasolina y gas, además de los insumos que utilizan para la producción.

Moisés Reyes Fausto, coordinador de la Central Campesina Cardenista en Veracruz, señaló que el aumento de las importaciones del maíz blanco y amarillo forrajero significa un retroceso en las expectativas de los pequeños productores para superar la crisis originada por el confinamiento a que los obligó la pandemia del covid-19 durante 2020.

Este aumento va en conjunto a la caída de la producción nacional de granos, que ha pasado desde los últimos dos años.

Según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) de SADER, en los primeros cuatro meses la producción de maíz disminuyó en 2 por ciento, sorgo, trigo y frijol, 6.8, 6.1, y 3.7 por ciento respectivamente.

 Aunado a eso la sequía que se ha registrado en el país y que impactó a los más de 2 millones de pequeños productores fue un motivo que empeoró la situación.

La falta y disminución de presupuesto que se le dio al sector agropecuario en los últimos años, con una reducción del 40 por ciento, afectando distintos programas, señaló.

Estos factores siguen dañando la producción de campesinos como Osvaldo, quienes reafirman que es más redituable comprar el maíz que sembrarlo.

fuente: e-veracruz

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