Chilpancingo, Gro., El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan dio a conocer la firma del primer convenio de colaboración con la Secretaría del Migrante y Enlace Internacional de Guanajuato, para atender a los jornaleros agrícolas que migran de la Montaña de Guerrero a entidades del norte del país.

En el documento se contempla la protección de los derechos de estas personas, ayuda para quienes sean víctimas de un delito, asistencia en caso de accidentes o defunciones, medidas de prevención para erradicar la violencia contra las mujeres, atención médica y apoyo educativo para niños indígenas, entre otros beneficios.

En un comunicado, Tlachinollan calificó esta iniciativa de inédita, que conjunta esfuerzos entre un gobierno estatal y organizaciones de la sociedad civil para proteger y salvaguardar los derechos fundamentales de la niñez indígena y de los trabajadores agrícolas.

Indicó que es un primer esfuerzo en México en este sentido, que busca articular acciones de las diferentes dependencias del gobierno de Guanajuato, encabezado por el panista Diego Sinhue, con un organismo civil y el Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña.

Señaló que las familias que se enrolan en los trabajos agrícolas de 20 estados del país sufren explotación constante y malos tratos de las empresas, que rayan en la discriminación y racismo.

La organización afirmó que este acuerdo interinstitucional servirá para atender a un sector de la sociedad que es víctima de abusos y engaños de enganchadores y empresarios agrícolas. Se logró tender un puente de esperanza desde el bajío hasta la Montaña de Guerrero, recalcó.

Asimismo, detalló que esta instancia estará presidida por el antropólogo Abel Barrera Hernández, director de Tlachinollan, quien cuenta con amplia experiencia en la defensa de los derechos humanos y tendrá la facultad suficiente para hacer que las partes pueden dar cumplimiento a las obligaciones del instrumento legal.

En un año, más de 23,347 migraron al norte del país

El Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña, junto con Tlachinollan, registró de 2020 a agosto de 2021 más de 23 mil 347 jornaleros que migraron al norte del país, 93 por ciento eran indígenas na savi, me’phaa y nahua, 6 mil 553 fueron niños que tuvieron que dejar la escuela para trabajar con sus padres en el corte de chile, jitomate y tomatillo, entre otras verduras. El derecho a la educación queda relegado en el fango de los surcos, ensanchando aún más la brecha de la desigualdad y el analfabetismo.

Los municipios de Cochoapa el Grande y Metlatónoc, dos de los más pobres del país expulsan un gran número de familias pobres que no encuentran un trabajo; le siguen Atlamajalcingo del Monte, Xalpatláhuac, Tlapa, Alcozauca, Atlixtac, Malinaltepec, Iliatenco, Huamuxtitlán, Tlacoapa, Alpoyeca, Tlalixtaquilla y Cualac. Tlachinollan insistió en que estas personas, que sólo intentan mejorar su calidad de vida, pasan por un calvario, donde al final son víctimas de vejaciones, explotación laboral y tratos por demás discriminatorios.

Manifestó además que ante el cambio de gobierno en Guerrero, la población jornalera emplazará a la mandataria estatal, la morenista Evelyn Salgado, para que incorpore en su plan estatal de desarrollo recursos financieros que reviertan la pobreza extrema en que se encuentra este sector.

fuente: La Jornada

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