Inicio Finanzas Estrangulan agricultura estadunidense; escasez migratoria deja pérdidas millonarias

Estrangulan agricultura estadunidense; escasez migratoria deja pérdidas millonarias

La falta de mano de obra migrante, principalmente de mexicanos, impacta en el precio de los productos agrícolas de Estados Unidos y obliga a empresarios a reducir sus actividades agrícolas por no tener trabajadores.

Las detenciones de indocumentados en la frontera con México alcanzaron su nivel más bajo en casi medio siglo y la administración del presidente Donald Trump lo considera un éxito, pero para los empresarios agrícolas significa uno de los mayores riesgos que hayan enfrentado en décadas por escasez
de campesinos.

Este mes la Federación Agrícola Americana determinó en su convención anual que necesita entre un millón y medio y dos millones de trabajadores agrícolas, y consideró que “por lo menos la mitad de ellos son indocumentados”.

El presidente de esa federación, Zippy Duvall, estimó que la escasez de campesinos se traduce en pérdidas de miles de millones de dólares anuales a la economía de varios estados.

A la parte central de California, el Valle de San Joaquín, se le conoce como “la canasta del mundo”; es apenas el cuatro por ciento del territorio estadunidense y puede alimentar a todo el país.

Pero una encuesta de la federación estatal en el verano del 2017 determinó que el 55 por ciento de las empresas agrícolas que contratan trabajadores permanentemente reportó escasez de mano de obra, y 69 por ciento de las que ofrecen empleo temporal indicó dificultades para conseguir campesinos.

A pesar de aumentar los salarios y prestaciones, de hacer los cultivos menos intensivos al invertir en mecanización, los patrones agrícolas enfrentan una escasez continua de trabajadores”, declaró la federación, que consideró que el patrón de producción ya se ha alterado por la falta de empleados.

Por su parte, la Federación Estadounidense de la Dirección de Granjas (AFBF, American Farm Bureau Federation) estimó que la estricta fuerza antiinmigratoria hará que los precios de la producción agrícola crezcan entre cinco y seis por ciento, debido a una caída en el suministro laboral y por los altos costos que los patrones pueden enfrentar.

De igual manera, la AFBF propuso que, para minimizar el impacto económico, a los trabajadores ilegales en el país se les debería de otorgar la residencia permanente una vez que prueben que han laborado en una industria por cierto periodo de tiempo. Advierten que un enfoque estrictamente impositivo en el tema de las deportaciones podría mermar la producción industrial por hasta 60 mil millones de dólares anualmente.

Edward Taylor, un economista rural de la Universidad de California en Davis (UCD), estimó en un estudio presentado este mes que la mano de obra de trabajadores agrícolas mexicanos a Estados Unidos disminuye a un ritmo de 150 mil campesinos anualmente.

De acuerdo con una investigación del Pew Research Center, aproximadamente existen 350 mil trabajadores indocumentados en el sector y 1.3 millones
en total.

Un estudio realizado en 2012 afirma que las deportaciones y detenciones de inmigrantes podrían traen implicaciones económicas significativas, por ejemplo la producción de vegetales podría caer hasta cuatro por ciento.

Para reducir el impacto, Estados Unidos concede anualmente unas 140 mil visas tipo H-2A, que autoriza a campesinos mexicanos y de otras nacionalidades a trabajar temporalmente en el campo, a condición de que los patrones paguen por su transporte, hospedaje y alimentación.

Pero, de acuerdo con cifras de la Federación Agrícola Americana, ese total es sólo una fracción de la cantidad de campesinos que se necesitan ahora, ya que el uso del programa ha crecido paulatinamente durante la década pasada y sólo representa el 10 por ciento de 1.3 millones de trabajadores del sector agrícola en EU, según datos del
gobierno federal.

Algunos empresarios, como los productores de uva vinícola en la zona de viñedos de Napa, reportan que han comenzado a contratar, en casos especiales, a ciudadanos estadunidenses, muchos de ellos que nunca habían trabajado en el campo, por salarios similares a los de muchos empleados públicos, de unos 42 mil dólares anuales.

En agosto de 2017, la cadena NBC reportó que los trabajadores inmigrantes representan 90% de esa fuerza de trabajo, pero las deportaciones han hecho que los empresarios agrícolas se vean obligados a abandonar entre 15 y  20 por ciento de los cultivos.

Esto no sólo da como resultado una reducción significativa de los ingresos de las empresas del campo, específicamente 9 por ciento de pérdida neta desde 2016 y 50 por ciento desde 2013, sino también significa que habrá menos frutas y verduras en los estantes de los supermercados.

Las leyes de la oferta y la demanda pueden explicar el resto. Tenga en cuenta que el producto es más sensible a los cambios de precio que otros cultivos, porque es más difícil de conservar, en comparación con los productos básicos como el maíz y el grano.

En el caso de la producción de leche, un reporte de la Federación Nacional de Productores de Leche (National Milk Producers Federation) de 2015, valoró que el precio del galón se podría disparar hasta a 6.40 dólares, cuando en 2016 el precio promedio fue de 3.29 dólares, debido a que aproximadamente la mitad de los trabajadores de esa industria son inmigrantes.

DETENIDOS EN LA ERA TRUMP

El número de indocumentados mexicanos detenidos en la frontera a lo largo de 2017 fue el más bajo desde la década de los años 70. Con un total de 130 mil 454 detenidos; los mexicanos fueron muchos menos que los migrantes de otras nacionalidades capturados, con un total de 180 mil, de acuerdo con documentos del Departamento de Seguridad.

En lo que va de este año fiscal hay todavía menos mexicanos detenidos en la frontera. La patrulla fronteriza informó que ha capturado a sólo dos mil
133 mexicanos.

El total de indocumentados mexicanos en el 2018 no es ni la mitad de los guatemaltecos, que son cinco mil 687. Los hondureños han sido mil 740 y los salvadoreños sólo 993. En los migrantes de estas dos últimas nacionalidades podría influir el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) que ordenó Trump.

La administración Trump consideró un éxito que el número de indocumentados detenidos en la frontera en el 2017 sea el más bajo registrado desde 1971.

De acuerdo con datos que proporcionó la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) el mayor descenso en detenciones comenzó a partir de enero del año pasado. Ese tiempo coincide con la toma de posesión
de Trump.

Trump llegó a la Casa Blanca a fines de enero, un mes que, junto con febrero, significa muy poco en términos agrícolas porque, durante el invierno, no hay ni siembras ni cosechas; pero desde el inicio de marzo se prepara la tierra y enseguida comienzan las siembras en un ciclo de nueve meses.

En el primer marzo de la administración Trump, en la frontera fueron detenidos 16 mil 588 indocumentados, menos de la mitad de ellos mexicanos. Comparativamente, en años anteriores, la patrulla detenía hasta 57 mil personas.

En otras palabras, hubo una reducción de cerca del 75 por ciento en detenciones en el primer marzo de Trump, pero entre indocumentados mexicanos la disminución fue todavía más notable.