Estiman expertos crisis hídrica nunca antes vista en el país

Estiman expertos crisis hídrica nunca antes vista en el país
enero 23, 2024 - by Nacional
Compartir en Redes Sociales

El declive en la disponibilidad del agua se ha acentuado en el país desde 2018. Con sus lagunas, ríos y acuíferos, 80 por ciento del territorio nacional se encuentra en niveles mínimos históricos y en las urbes la gente resiente la escasez del servicio de agua potable, con abasto sólo unas horas al día o a la semana, con excepción de quienes residen en áreas habitacionales de mayores ingresos.

El consumo anual de agua embotellada en 2020 fue de 282 litros por persona, cinco veces más que el promedio global, de acuerdo con datos de la Asociación Internacional de Agua Embotellada (IBWA, por sus siglas en inglés). La tendencia es al alza, ya que en 2010 se estimó en 234 litros.

La sequía en el país comenzó en 2021, cuando se observaron niveles mínimos de presas en el centro y noreste del país, así como desabasto en zonas metropolitanas. Pero este año hay un registro de 52 por ciento de llenado en promedio en las 210 grandes presas del país, de acuerdo con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Agustín Breña, investigador del instituto mencionado, advirtió hace tres años en un análisis que la seguridad hídrica para diferentes sectores estaba muy afectada. Ejemplificaba que esto ocurría en la zona metropolitana de la Ciudad de México, donde las presas del Sistema Cutzamala tenían una caída de 23 por ciento respecto del promedio histórico; ahora es de 37.8 por ciento.

En el estudio Rediseño del riesgo hídrico de México que realiza Breña con otros expertos del IMTA, destaca que, de continuar el declive del agua disponible y sin límites y control sobre las concesiones, habrá una crisis hídrica nunca antes vista en el país.

En un mapa desarrollado para observar el comportamiento del almacenamiento hídrico del país desde 2002, tanto de fuentes de agua superficial como subterránea, se aprecia la afectación por la sequía de 2011, una recuperación de la disponibilidad y, desde 2018, un severo declive.

Se agudiza escasez en Monterrey

Monterrey, por ejemplo, padece una de las crisis por desabasto de agua más severas de las dos últimas décadas, pero en los últimos nueve años se ha agudizado por la reducción en los niveles de lluvia y el crecimiento de la demanda.

La mayoría de los sectores tiene un abasto limitado de agua, pero la mayor escasez ocurre en zonas del poniente y sur de la capital de Nuevo León, así como en varios sectores de San Pedro y otros municipios como Apodaca y Santa Catarina.

Desde hace varios años el abasto es por tandeo, aunque ahora se ha generalizado e incrementado ante el abatimiento de los principales mantos acuíferos, presas, pozos someros y profundos.

Las principales presas de Nuevo León, como La Boca, El Cuchillo y Cerro Prieto, tienen bajos niveles de llenado, incluso por debajo de lo que tenían en 2022. También se ha generado una alta demanda de agua embotellada. Algunas tiendas han establecido límites en la venta de garrafones, en tanto las embotelladoras han ajustado los precios al alza.

El secretario de Servicios Públicos de Monterrey, José Santos Valdés, dice que la ciudad y su zona metropolitana requieren un caudal de 17 metros cúbicos por segundo para satisfacer las necesidades de agua de la población. Sin embargo, en la actualidad sólo se logran abastecer unos 15 metros cúbicos por segundo.

Alto desperdicio en Puebla

También en Puebla y su zona conurbada se experimenta una grave crisis por la escasez de agua potable. La empresa Concesiones Integrales suministra el servicio desde 2014, pero desperdicia 40 por ciento del agua que extrae, indican especialistas como Francisco Castillo Montemayor, ex director del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla.

El tandeo es generalizado en la mayoría de las mil 500 colonias de la ciudad de Puebla, sobre todo en las que se ubican en la periferia norte y sur del municipio. El servicio se suministra de uno a dos días a la semana, durante la noche y la madrugada, lo que obliga a los usuarios a estar al pendiente a deshoras para apartar el líquido. Hay quejas de que es débil la presión del agua, insuficiente para llenar tambos y cisternas y que no les alcanza para satisfacer sus necesidades básicas.

Más de 30 colonias en la ciudad tienen un problema severo de escasez o carecen por completo del líquido. En las pocas que cuentan con el servicio todo el día, sus habitantes son de altos ingresos económicos, como Lomas de Angelópolis o La Paz.

Ante la escasez, la gente ha optado por comprar pipas con precios que van desde 500 hasta mil 200 pesos; en toda la ciudad es notoria la creciente circulación de esos vehículos, algunos de los cuales son parte de un mercado negro sin regulación.

Restricción de servicio en BC

En Baja California, región del semidesierto mexicano, con escasos recursos hídricos por la limitada presencia de ríos, lagos o sistemas lacustres y una baja precipitación pluvial, 88 por ciento del agua del estado se ubica en el Valle de Mexicali. De este porcentaje, el río Colorado aporta 57 por ciento. Más de 90 por ciento del agua que consumen Tijuana y Playas de Rosarito viene del río Colorado, como resultado del Tratado Internacional de Aguas de 1944 y en el que se han dado reducciones de suministro.

En Tijuana y Playas de Rosarito, que se surten del mismo sistema, hay tandeo de agua potable. Desde las colonias más populares hasta las más favorecidas económicamente han entrado en programas regulares –sobre todo en el verano– de restricción del servicio por horas o días; la población que mejor lo resiste es la que en sus viviendas tiene espacios para almacenarla, como aljibes.

En 2016, en la entidad se hizo el plan alternativo más serio para construir una planta desaladora y reducir la dependencia del agua del río Colorado. El proyecto panista fue cancelado por la administración del ex gobernador Jaime Bonilla (2019-2021).

En Villahermosa, agua color chocolate

En contraste, Tabasco es una de las entidades con mayor precipitación pluvial del país y el desabasto no es general. Sin embargo, en Villahermosa el agua sale de color achocolatado, debido a problemas en las plantas con la turbiedad del líquido captado en el río Carrizal. Para terminar de raíz con el desabasto y llevar agua de calidad a los hogares, el Ayuntamiento de Centro inició la primera semana de agosto la obra Acueducto Usumacinta, con un costo de 100 millones de pesos.

Fuente: La Jornada

Share this post? Facebook Twitter Linkedin

Informativo Arriba El Campo

Add your Comment