La innovación es necesaria en todo el espectro de las cadenas de valor de los sistemas agroalimentarios mundiales para responder a los dos grandes desafíos del cambio climático y el hambre, aseguró el Sr. QU Dongyu, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en una mesa redonda de alto nivel.

“Tenemos que producir más con menos: más cantidad, más calidad y más diversidad. Debemos pasar de la diversidad biológica a la diversidad alimentaria”, aseguró el Director General en el acto celebrado el lunes al final de la primera jornada del 42.º período de sesiones de la Conferencia de la FAO.

“Queremos construir un sistema que sea realmente sostenible, desde el productor hasta el consumidor, en el que el desperdicio cero tiene que ser la nueva norma”, añadió.

La mesa redonda tuvo lugar después de que Bill Gates pronunciara la Disertación en memoria de McDougall de este período de sesiones, en la que destacó la importancia de la tecnología y los datos para reforzar la seguridad alimentaria y hacer frente al cambio climático.

Después del Sr. Gates y el Sr. QU intervino David Hazlehurst, Vicesecretario del Departamento de Agricultura, Recursos Hídricos y Medio Ambiente de Australia, país de origen de Frank Lidgett McDougall.

También intervinieron Jewel Bronaugh, Vicesecretaria de Agricultura de los Estados Unidos de América, quien pronunció un discurso en nombre del Secretario de Agricultura estadounidense, Thomas Vilsack; Thoko Didiza, Ministra de Agricultura, Reforma Agraria y Desarrollo Rural de la República de Sudáfrica; Víctor Manuel Villalobos Arámbula, Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de México; William D. Dar, Secretario de Agricultura de la República de Filipinas; Saud bin Hamoud bin Ahmed Al-Habsi, Ministro de Agricultura, Patrimonio Pesquero y Recursos Hídricos de la Sultanía de Omán; y Stefano Patuanelli, Ministro de Agricultura, Alimentación y Políticas Forestales de Italia.

La colaboración fomenta la innovación

Los participantes en el panel de alto nivel coincidieron en la importancia de aprovechar la innovación, la tecnología y los datos de forma que se beneficie a todo el sistema alimentario, ayudando tanto a los agricultores como a los consumidores en términos de lucha contra el hambre, nutrición y utilización de los recursos naturales.

“De los retos a los que nos enfrentamos surgen claras oportunidades, ya que las nuevas tecnologías y la innovación pueden mejorar la productividad, la rentabilidad y la resiliencia de nuestros sistemas agrícolas”, dijo el Sr. Hazlehurst, de Australia.

“En la historia de la civilización humana nunca habíamos acumulado tantos conocimientos como hasta ahora”, señaló por su parte el Sr. Villalobos, de México. Haciendo hincapié en la necesidad de apoyar a los pequeños agricultores, añadió: “tenemos que alimentar a los que nos alimentan”.

“Hay una necesidad urgente de soluciones innovadoras”, dijo a su vez la Sra. Didiza, de Sudáfrica. Indicó como áreas prometedoras la agricultura de precisión, la agricultura vertical, la tecnología de los drones y las perspectivas de utilizar razas de ganado autóctonas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

“Estamos en un momento de la historia en el que la tecnología está cambiando las cosas”, afirmó el Sr. Dar, de Filipinas. “Esta es la nueva normalidad. Los beneficios de los avances impulsados por la ciencia deben encontrar un lugar en nuestras granjas, así como en nuestros hogares”.

Otro de los participantes en el panel, el Sr. Al-Habsi, de Omán, recordó que “necesitamos políticas, tecnologías y enfoques innovadores para poder fomentar el desarrollo necesario”.

En muchas de las intervenciones se destacaron también el papel de la innovación, la tecnología y los datos para hacer frente al cambio climático.

La crisis climática es “existencial”, afirmó la Sra. Bronaugh, y explicó que el Gobierno de los Estados Unidos se había comprometido a ayudar a que los pequeños agricultores, tanto en su país como en el extranjero, tuvieran un acceso igualitario a las herramientas modernas disponibles para la agricultura actual.

“La lucha contra el cambio climático y la pobreza representa el gran y ambicioso desafío de nuestro tiempo”, subrayó el ministro italiano Patuanelli, quien destacó la necesidad de establecer alianzas que abarquen desde los consumidores hasta los productores.

“La pandemia de COVID-19 nos ha enseñado el valor de disponer de información en tiempo real”, aseguró el Economista Jefe de la FAO, Máximo Torero Cullen, quien moderó la mesa redonda.

“Los pequeños agricultores están acostumbrados a superar increíbles adversidades y están innovando constantemente en función de los cambios del clima y las demandas del mercado”, dijo Gates en su intervención. Pero no pueden resolver esto solos”.

Haciendo hincapié en la importancia de la colaboración internacional, el Director General QU señaló que la agricultura sostenible se orienta hacia los alimentos, los piensos, los combustibles, las fibras y también los amigos. “La FAO quiere ser la plataforma en la que todos los miembros compartan experiencias y mejores prácticas”, dijo.

En octubre de 1958, el Consejo de la FAO decidió honrar la memoria del australiano Frank L. McDougall, uno de los padres fundadores y fiel servidor de la Organización, estableciendo la Disertación en memoria de McDougall. Este discurso se ofrece al comienzo de cada período de sesiones de la Conferencia de la FAO, que se reúne cada dos años.

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