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En el abandono, los tribunales unitarios agrarios: magistrado

Pese a la gran cantidad de trabajo que deben hacer en la resolución de conflictos por la tenencia de la tierra, los tribunales unitarios agrarios del país están en el abandono y reciben recursos insuficientes de las autoridades federales, lo cual genera saturación y, por lo tanto, retraso en los temas que deben analizar.

Así lo afirmó un magistrado que solicitó el anonimato, quien deploró que mientras los tribunales unitarios sufren una escasez de recursos cada vez mayor, los ministros del Tribunal Superior Agrario (TSA) no aplican la misma política de austeridad.

Entre las irregularidades que existen hoy en el TSA, señaló el juzgador en entrevista con La Jornada, está el hecho de que el pleno trabaja incompleto, pues dos de sus cinco magistrados no han sido nombrados por el Senado desde hace más de dos años. Actualmente, quienes toman las decisiones son tres jueces numerarios y una supernumeraria.

Lo anterior se refleja mucho en los asuntos que resuelve el tribunal: no es lo mismo que sean revisados por cinco ministros titulares a que lo hagan sólo tres. Los criterios y la interpretación quedan más incompletos y débiles, alertó.

Otro factor que ha generado descontento es que el TSA no pelea por obtener del gobierno federal un presupuesto digno, y ello se traduce en que desde su fundación –hace 25 años–, los magistrados de tribunales unitarios no han tenido un aumento directo de salario.

Además, desde enero de 2016 han sufrido recortes en plazas fundamentales, como las de ingenieros topógrafos y de ejecutores de sentencias, para hacer adecuadamente su trabajo. También se les redujo el personal contratado por honorarios o con pago de horas extras y a partir de febrero se les retiró por completo la ayuda para gasolina y alimentos.

El recorte siempre es para los unitarios, pero no vemos lo mismo con las altas esferas del TSA. Tenemos mucho trabajo, con mil 200 expedientes nuevos al año; poco personal y pocos recursos financieros y materiales. Hay un trato muy desigual, y a veces en el TSA ni siquiera nos toman la llamada ni responden oficios, lamentó el juzgador.

fuente: La Jornada