Los insectos descortezadores son pequeños escarabajos que viven debajo de la corteza de coníferas, principalmente. Se alimentan del tejido que conduce los nutrientes al árbol, provocando frecuentemente su muerte.

En un ambiente controlado juegan un papel regulador en los bosques templados, ya que son agentes biológicos que se encargan de eliminar aquellos árboles débiles o enfermos, dejando así, los individuos más fuertes que darán paso a árboles con mejor genética y por ende con mayores adaptaciones a las condiciones climáticas.

No obstante, cuando en los bosques templados se presentan continuos incendios forestales, tala inmoderada, efectos del cambio climático, sequías, ampliación de la frontera agrícola, entre otros, son factores que incrementan desproporcionadamente   la población de estos pequeños escarabajos, quienes enferman a gran escala al arbolado, causando mortalidad masiva, como ha estado ocurriendo en el hemisferio norte del mundo.

Desafortunadamente México no ha sido la excepción, históricamente, los mayores brotes de descortezadores han ocurrido en el Eje Neovolcánico transversal, zona que coincide con la mayor diversidad de pinos.

De acuerdo con el Sistema Nacional de Información Ambiental,  durante 2013, el 12% de nuestros bosques presentaron brotes de descortezadores, particularmente el estado de Durango donde se presentaron en un 25% de sus bosques de pino, en tanto que en Chihuahua el 18% de sus bosques templados también se vieron afectados.

Saneamiento forestal

La Comisión Nacional Forestal (Conafor) cuenta con un área encargada de atender las problemáticas por plagas y enfermedades en los ecosistemas terrestres, se trata de su programa Sanidad Forestal, y entre sus principales acciones se encuentra la atención al insecto descortezador.

Las acciones para llevar a cabo el control de los insectos descortezadores están reguladas por la Norma Oficial Mexicana NOM-019-SEMARNAT-2017, la cual menciona que invariablemente se debe derribar el árbol enfermo, a fin de asegurarse de que estos insectos no migren a los árboles cercanos.

Dependiendo de la situación y la especie de descortezador en algunos casos también se debe trozar, descortezar, quemar, astillar o aplicar un químico en puntas, ramas y tronco.

Para disminuir la afectación en los bosques templados por descortezadores, es primordial la identificación de las áreas de mayor riesgo a fin de proponer medidas que reduzcan las afectaciones ya que los insectos descortezadores representan  un ciclo de retroalimentación negativa con impacto fuerte sobre los ecosistemas templados y que continúa en aumento conforme las temperaturas y la sequía se acentúan.

Áreas Naturales Protegidas

Parque Nacional La Montaña Malinche en Tlaxcala

En el área natural protegida “Parque Nacional La Montaña Malinche o Matlalcuéyatl”, se presentan diversas problemáticas de deterioro de los recursos forestales, entre ellas la presencia de brotes activos de insectos descortezadores con antecedentes desde el año 2010.

Su control se ha dificultado por restricciones para derribar los árboles afectados, la fragmentación de terrenos y la indefinición en la tenencia de la tierra ha dificultado la atención inmediata, además de las quemas agrícolas que afectan al arbolado forestal, así como la tala ilegal que propicia la dispersión de la plaga al no recibir el tratamiento adecuado.

La atención se da a través del Comité Técnico Estatal de Sanidad Forestal del Estado de Tlaxcala, mismo que implementó el Sistema de Comando de Incidentes que lidera la Conafor. 

Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca en Michoacán y Estado de México

Los bosques del área natural protegida Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca se componen por un alto porcentaje de árboles de edad avanzada, que aunado a los efectos del cambio climático y la presencia de plantas parásitas, hacen que cada vez los bosques de oyamel sean más susceptibles a la afectación insectos descortezadores.

De manera coordinada con las autoridades ejidales y de los tres niveles de Gobierno es cómo se ha atendido la problemática.

En los lugares donde se ha trabajado es dentro de los terrenos forestales de 51 ejidos y comunidades de Michoacán ubicados en los municipios de Angangueo, Aporo, Contepec, Ocampo, Senguio, Tlalpujahua y Zitácuaro; y en el Estado México en 49 predios que incluyen ejidos, comunidades y pequeñas propiedades de los municipios de Donato Guerra, Temascalcingo, San José del Rincón y Villa de Allende.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.