Inicio Uncategorized Critica Sarukhán muro de Trump

Critica Sarukhán muro de Trump

El coordinador nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), José Sarukhán Kermez, aprovechó su discurso de aceptación del Premio Tyler, que le fue otorgado este jueves en Estados Unidos, para criticar al muro de frontera entre México y los Estados Unidos que pretende construir el Presidente Donald Trump.

La Fundación organizadora del Premio Tyler informó en un comunicado que este galardón ambiental, al que se le conoce como el Premio Nobel del Medio Ambiente, ha sido históricamente un espacio de discusión científica.

No obstante, destacó que Sarukhán rompió esa tradición para hacer un ataque politizado señalando al muro de Trump, citando su amenaza contra la ciencia colaborativa y contra a la biodiversidad que existe en la región.

“El proyecto de la pared de Trump es idiota -en particular en que está bloqueando el movimiento libre de la fauna, específicamente los mamíferos. Muchas especies, como los jaguares, no podrán moverse libremente en sus territorios originales si esta pared de disparate se construye. Esta pared llevaría al aislamiento genético- y para algunas poblaciones, eso puede potencialmente significar la extinción”, afirmó el científico mexicano.

 Sharukhán también pidió a los ciudadanos no quedarse en silencio cuando las personas en posiciones de poder ignoran evidencias científicas como en el caso del cambio climático.

“La sociedad debe alarmarse cuando la ciencia es silenciada, manipulada o comprometida. No podemos ni debemos permitir que lo que ellos llaman ‘factos alternativos’ pasen sin ninguna oposición. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para luchar contra quienes nos impondrán las políticas públicas que se crean sin factos,” expresó.

El titular de la Conabio reconoció la influencia que la ciencia ha tenido en la formación de las oportunidades económicas y el avance de la democracia en los Estados Unidos pero también expuso cómo esa influencia está a merced de los responsables políticos.

“La gente en posiciones de poder ha escrito y descartado leyes y regulaciones durante mucho tiempo, pero ninguno de nosotros tiene el poder de reescribir las leyes de la naturaleza que gobiernan el proceso de la vida y su evolución en este planeta. Poner la cabeza en la arena no es una opción.

La vida ciertamente no va a desaparecer, no importa cuánto ignoremos las evidencias de lo que estamos haciendo y cuántas políticas públicas nos adoptamos sin sentido. La vida está en todas partes, y va a evolucionar y va se restaurar en nuevas formas y organizaciones, pero las condiciones para la vida humana estarán muy por debajo de que la mayoría de nosotros consideraremos digna”, indicó.

Asimismo, señaló que el consumo de la productividad renovable del mundo ha aumentado tan despiadadamente que actualmente se consume lo que tendría que ser la herencia de futuras generaciones.

El resultado más dañoso de lo que estamos haciendo al planeta, advirtió, es la pérdida progresiva de la diversidad biológica.

“Los organismos que estamos destruyendo tan rápidamente han proporcionado toda nuestra comida, la mayor parte de nuestra medicina, y muchos de los otros materiales que utilizamos para apoyar nuestras vidas. Además, los ecosistemas hacen posible los servicios ambientales que recibimos permanentemente y los beneficios intangibles que han enriquecido nuestros espíritus durante la historia de la humanidad. Su pérdida es irreversible”, agregó.

Durante la ceremonia del Premio Tyler, el discurso de Sarukhán fue seguido por una discusión con dos de los principales científicos ambientales de los Estados Unidos: Jane Lubchenco y Harold Mooney, la cual estuvo moderada por John Iadarola, anfitrión de la estación de noticias políticas, The Young Turks.

 Los científicos no pueden seguir siendo sólo científicos, también deben esforzarse por ser guardianes del medio ambiente, afirmó José Sarukhán Kermez, coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), quien recibirá el Premio Tyler, considerado el mayor reconocimiento mundial para logros medioambientales.

En un comunicado, la Fundación responsable del Premio Tyler compartió el mensaje expresado por el ecólogo mexicano, quien estará en los Estados Unidos para aceptar el reconocimiento conocido como el ‘Nobel para el medio mbiente’.

“En un tiempo en que los hechos y la lógica son desechados y el mundo natural está siendo destruido, los científicos no pueden seguir siendo sólo científicos, también deben esforzarse por ser guardianes del medio ambiente. Este es uno de los mayores retos que la ciencia ambiental enfrenta hoy”, expresó el titular de la Conabio.

Sarukhán expone, en su mensaje, que el mundo académico debería tener un acuerdo con el público para que se puedan conocer las implicaciones de sus investigaciones.

“Ahora, sobre los científicos ambientales pesa una responsabilidad aun mayor: hacer que la gente vea que ignorar las leyes que gobiernan el mundo natural conlleva a un gran riesgo para los seres humanos.

“Si no hacemos esto, ignoramos la matriz de la naturaleza que es esencial para nuestro bienestar y el del resto de las especies con las que cohabitamos. Inspirar a las personas a cambiar su forma de actuar y vivir, eso requiere un cierto tipo de personalidad. Es trabajo duro, pero si tienes la voluntad, entonces te urjo a que lo hagas”, señala el también científico mexicano.

La Fundación responsable del Premio Tyler destacó que Sarukhán es uno de los científicos e intelectuales públicos más reconocidos en toda América Latina, tras haber desarrollado una de las primeras comisiones gubernamentales en el mundo dedicada a entender y preservar la biodiversidad en México.

Asimismo, indicó que es un modelo ejemplar de defensor y comunicador ya que como ecólogo, ha sido publicado en reconocidas revistas y aceptado en las principales academias internacionales. Además, siempre ha encontrado el tiempo para dar conferencias públicas gratuitas para ayudar a otros a entender el impacto que los humanos tienen sobre el medio ambiente.

Su rol como comunicador, expuso la Fundación, alcanzó un hito en su carrera cuando en 1992, después de haber cultivado una sólida amistad con el entonces presidente Carlos Salinas, Sarukhán logró convencerlo de fundar una Comisión a nivel gubernamental dedicada totalmente a la biodiversidad. En aquel momento, este modelo fue uno de los primeros de su tipo en el mundo, que luego fue reproducido en otros países.

El modelo de Sarukhán, ahora llamado Conabio, apuntó, es una poderosa Comisión dentro del gobierno mexicano con un personal de 300 personas y un presupuesto operativo anual de 14 millones de dólares estadounidenses.

La ceremonia del Premio Tyler, donde se prevé que Sarukhán ofrezca una charla, será seguida por un panel con algunos de los principales científicos ambientales de los Estados Unidos.

Entre ellos estarán Jane Lubchenco y Harold Mooney con el panel “Traducir la investigación en política de acción: ¿Cómo puede la ciencia medioambiental avanzar rápidamente?”, que estará moderado por John Iadarola, anfitrión de la red de noticias políticas The Young Turks.