La potencial guerra entre Rusia y Ucrania que detonó alzas en los precios de las materias primas inyecta mayor incertidumbre en la economía mundial, lo que complica el panorama del 2022 para la industria láctea en México, con caída en el consumo, la demanda de la leche y sus derivados y la merma en el poder adquisitivo.

Así lo proyectó Mariano Salceda Servín de la Mora, presidente de la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (Canilec), al mencionar que ante los imprevistos, “hoy tenemos la potencial guerra entre Rusia y Ucrania, donde los precios del petróleo van para arriba, el de las gasolinas inclusive en México, ya están hacia arriba; una incertidumbre total de lo que va a pasar en los mercados (financieros) y materias primas, lo que nos obligan a pensar, no en una capacidad de resiliencia, sino en una capacidad de sobrevivencia”, alertó.

En el marco del Foro “Las Perspectivas del Mercado de los Lácteos, edición 2022”, organizado por la Canilec, su dirigente anticipó que este año “será muy complicado para el sector de lácteos en México, ya que habrá caída en el consumo, demanda, y poder adquisitivo golpeado, donde inicia el reordenamiento de actores del mercado”.

Mariano Salceda expresó su preocupación porque el sector ya viene golpeado por las consecuencias que derivó la pandemia del Covid-19, en el que las familias mexicanas optaron por consumir leches de marcas libres frente a las marcas participantes en el mercado de formula pasterizada, como resultado de la crisis económica y el menor poder adquisitivo.

Tan sólo el caso del yogurt, su consumo redujo 42% durante la pandemia, al igual que la crema, que derivado del alza inflacionaria ha provocado aumento en los costos. “En el mercado de la leche fresca en México, tenemos incrementos que llegan ya en febrero entre junio del año pasado y febrero, de hasta el 20% derivado de los costos de producción de la leche”, refirió.

El presidente de la Canilec agregó que los costos de los insumos utilizados por la industria como los plásticos, el papel (cartón) y papel aluminio, las tapitas de los envases, han tenido un incremento sustancial, además de que la leche en polvo y la crema, la mantequilla, han incrementado hasta tres veces el precio promedio que tenía en el año 2020. “Esto hace que la industria tenga incrementos en costos”, apuntó Salceda.

El 2021 cerró a la baja

El 2021 no se cerró con cifras positivas, pues los costos de los alimentos de las vacas presentaron aumentos, lo que implicó que la leche fluida tuviera una baja en su consumo de 4%, y llevó a la sustitución de producto.

Al respecto, José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento (IDIC), lamentó que el conflicto bélico pudiera llevar esto a “un terreno que no habíamos visto en varias décadas”, lo que implicará presiones para la producción de granos en varias partes a nivel mundial.

“Esto tenemos que preguntarnos hasta qué punto puede ser el preámbulo para una recesión en la Unión Europea y en Europa en su conjunto por la guerra, y por las distintas acciones que se están aplicando, pero en donde la dependencia de Europa tanto de los energéticos como de los granos que se producen en Rusia como Ucrania, al final del día puede tener un costo elevado”, consideró el analista económico.

fuente: El Economista

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