Río de Janeiro.- Brasil, el mayor productor y exportador mundial de azúcar refinado y etanol de caña, recogerá 596,1 millones de toneladas de caña de azúcar en la cosecha 2022-2023, con un aumento del 1,9 % frente a la zafra anterior, lo que no le impedirá elevar su producción de azúcar en un 14,9 %.

La cosecha de caña que el gigante sudamericano comenzó a sembrar en abril de este año le permitirá a Brasil recuperar ligeramente la producción tras el desplome que sufrió en el último año por los problemas climáticos, según una proyección divulgada este miércoles por la estatal Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab).

De acuerdos con los datos divulgados la semana por la Conab, órgano vinculado al Ministerio de Agricultura, en la cosecha que concluyó en marzo de este año (2021-2022), Brasil sólo recogió 585,2 millones de toneladas de caña, un volumen en un 10,6 % inferior al de la zafra inmediatamente anterior (2020-2021).

Esa caída fue consecuencia de las condiciones climáticas adversas registradas en el último año, principalmente la sequía que afectó al país a comienzos de 2021 y las fuertes heladas registradas en junio y julio, que impactaron la productividad de importantes regiones.

La Conab también atribuyó la caída de la producción de caña a una reducción del 3,5 % en las áreas cultivadas, desde 8,6 millones de hectáreas en la zafra 2020-2021 hasta 8,3 millones de hectáreas en la cosecha 2021-2022, debido a que muchos agricultores vienen sustituyendo ese cultivo por soja y maíz, productos más rentables.

Según la primera proyección de la Conab para la nueva cosecha, pese a que el área cultivada con caña volverá a encogerse, hasta 8,2 millones de hectáreas, “hay expectativa de una recuperación de la productividad del 3,2 % gracias al clima más favorable”.

El aumento de la productividad permitirá que la cosecha se eleve desde 585,2 millones de toneladas en la zafra 2021-2022 hasta 591,1 millones de toneladas en la 2022-2023.

“En caso de que esa previsión se confirme, Brasil permanecerá en la posición de mayor productor de azúcar en el mundo y tendrá más condiciones para atender el desafío de producir más biocombustibles”, afirmó el director de Informaciones Agropecuarias de la Conab, Sergio De Zen, en referencia a la mayor demanda mundial por etanol debido a los elevados precios mundiales del petróleo.

Mientras que en la última zafra la reducción de la cosecha de caña encogió tanto la producción de azúcar como la de etanol, para el período 2022-2023 se espera un aumento de la producción de azúcar y una nueva reducción de la de etanol.

La producción de azúcar refinada en el último año fue de 35,05 millones de toneladas, con una caída del 15 % con respecto al período 2020-2021, y la proyección para el ciclo que comienza es que llegue a 40,2 millones de toneladas, con un crecimiento del 14,9 %.

Por su parte, la producción de etanol, incluyendo tanto la procedente de caña como la de maíz, que en el último año cayó en un 7,7 %, hasta 30.260 millones de litros, volverá a encoger, en un 5,3 %, hasta 28.660 millones de litros.

Mientras que la menor cantidad de caña en la zafra pasada restringió la oferta interna y limitó las exportaciones, la expectativa de la Conab es que para la zafra 2022-2023 la recuperación de la producción se refleje en las exportaciones.

En la zafra anterior las exportaciones brasileñas de azúcar se limitaron a 26 millones de toneladas, con caída del 19,3 %, y las de etanol a 1,800 millones de litros, con reducción del 38,9 %.

EFE

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