Inicio Finanzas Actividad agrícola acaba con mantos acuíferos en Fresnillo

Actividad agrícola acaba con mantos acuíferos en Fresnillo

Anualmente se extraen 219.65 millones de metros cúbicos de agua para abastecer a la población y a las distintas actividades en El Mineral, cantidad que ha provocado la sobreexplotación de los mantos acuíferos.

El grado de sobreexplotación alcanza 162.16 por ciento de la cantidad de agua que se debería extraer, informó Héctor González Curiel, delegado estatal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Detalló que Fresnillo se abastece de tres mantos acuíferos: el de Calera, Aguanaval y Ábrego.

El 22 de marzo se conmemora el Día Internacional del Agua, que tiene como objetivo concientizar a la población sobre el cuidado de este recurso natural.

La actividad agrícola es el principal factor por el que existe la sobreexplotación; en el acuífero de Calera 76 por ciento del líquido es para la agricultura, mientas que 13 por ciento para uso industrial.

En el Aguanaval 97.7 por ciento es para la actividad agrícola y el resto para uso doméstico; mientras que en Ábrego 97 por ciento de agua es para la agricultura y el resto para uso doméstico.

González Curiel agregó que Ábrego es el acuífero más limpio con el que cuenta Fresnillo, el cual produce 15.1795486 metros cúbicos anuales; el Aguanaval, 124.767896 metros cúbicos anuales, y el de Calera, 79.7061606 metros cúbicos.

Refirió que, aunque actualmente la sobreexplotación está controlada, hace falta implementar estrategias para disminuir los volúmenes concesionados y, con ello, lograr la recuperación de los mantos acuíferos.

Detalló que las concesiones para pozos agrícolas es de 50 a 350 metros cúbicos en pozos y de 15 a 30 metros cúbicos en norias; debido a la explotación, el delegado enfatizó que a la larga el cultivo dejará de ser rentable.

En la actualidad se trabaja en la reglamentación para disminuir los volúmenes de extracción de los acuíferos Aguanaval y Calera, ya que son los más sobreexplotados.

Frente a ello, se prevé realizar convenios con la finalidad de disminuir la extracción de agua para fines agrícolas; sin embargo, González Curiel aclaró que dicha medida no es una imposición de la Conagua, pues sólo se busca cuidar el medio ambiente.

Especificó que la aceptación de estos acuerdos provocará que no se acabe el agua subterránea, pues ello traería como consecuencia que los cultivos dejen de ser rentables.

En cuanto al abatimiento, es decir, la disminución de la extracción del agua, es muy importante, pues anualmente en el acuífero de Calera se abaten 1.20 metros; en el Aaguanaval, un metro, y en el Ábrego, 0.5 metros de aguas subterráneas.

“Es muy importante llegar a acuerdos con los usuarios agrícolas para que sean conscientes de no extraer más de lo que tienen concesionado, es por eso que se abaten de más por parte de esta actividad”, reiteró González Curiel.

La reglamentación consiste en restringir los volúmenes otorgados en los títulos de concesión, unificar un acuífero para establecer medidas particulares dependiendo de sus características, como uso principal del agua, ritmo de abatimiento y calidad.

“Esta sobreexplotación se comenzó a dar desde los años 80 hasta la fecha, por lo que prácticamente es una situación alarmante, pues entre más profundidad de donde se saca el agua es menor la calidad”, advirtió el funcionario.

Enfatizó que el vital líquido no se acaba, pues siempre buscará su cauce, aunque ya no esté físicamente en el mismo acuífero el agua saldrá de ahí pero con menos calidad.

fuente: NTR Zacatecas