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México da un respiro a productores de soya de Estados Unidos

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17 Oct 2000 --- A mature open soybean pod resting on a bed of mature harvested soybeans. --- Image by © Corbis

Al iniciar la temporada agrícola, nuestro país ha duplicado sus compras del grano del país vecino, colocándolo como su primer cliente, superando a China, que registra una disminución de 93% en su demanda.

En lo que va de la actual temporada agrícola, México ha desplazado a China como el mayor importador de soya de origen estadounidense.

La soya ha representado la mayoría de las exportaciones agrícolas de Estados Unidos a China desde 2008. En el año pasado, las ventas externas estadounidenses de este producto al mercado chino representaron casi 9% de todas las exportaciones agrícolas de Estados Unidos al mundo.

El cambio de posiciones obedeció a que las aduanas chinas han cobrado un arancel de 25% a las importaciones de soya estadounidense a partir del 6 de julio.

Desde que inició el actual año comercial de la soya en Estados Unidos, el 1 de septiembre de 2018 hasta el 18 de octubre, México compró soya de su vecino del norte por millones 200,000 toneladas, un alza interanual de 124 por ciento.

En contraste, las compras de China de soya estadounidense durante el mismo periodo alcanzaron 1 millón 27,000 toneladas, una caída de 93%, a tasa anual, según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

México pasó así a la primera posición entre los mayores destinos de este producto, seguido por China, Japón (705,000 toneladas), Indonesia (693,000 toneladas) y Países Bajos (396,000 toneladas).

Aunque el clima húmedo persistente ha desacelerado el ritmo de la cosecha, el Departamento de Agricultura estima que la producción de soya en Estados Unidos durante este año podría ser la más grande jamás registrada.

Combinado con el volumen récord del año pasado, los suministros de este producto podrían alcanzar un récord de 5,153 millones de bushels en 2017.

Esta historia comenzó oficialmente el 18 de agosto del 2017, cuando la Representación Comercial dio inicio a una investigación de la Sección 301 contra China, el primer uso de ese recurso desde 2010. Es el caso de comercio más significativo lanzado por el gobierno estadounidense, dada la magnitud de pérdidas comerciales derivadas, según la Casa Blanca, del robo de derechos de propiedad intelectual en China.

Los aranceles incrementados o propuestos por el presidente Donald Trump de la Sección 301 ahora suman 517,000 millones de dólares en importaciones de mercancías desde China, un nivel que podría afectar a casi todas las importaciones de 2018 de Estados Unidos desde China.

En consecuencia, desde febrero, el Ministerio de Comercio de China se reunió con empresas chinas que se verían afectadas por medidas comerciales contra la soya estadounidense, como procesadores e importadores de este grano, para evaluar las implicaciones de restringir el acceso al mercado.

Posteriormente, desde el 4 de abril de 2018, China anunció que en represalia por los aranceles propuestos en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 de Estados Unidos, establecería un arancel de 25% a las importaciones de soya de Estados Unidos y otros productos básicos como maíz, trigo, algodón, carne de res y jugo de naranja.

Del lado estadounidense, el Departamento de Agricultura informó en octubre que los cambios en los destinos de exportación de la soya han provocado que las ventas iniciales de exportación y los envíos sean más lentos de lo normal y puedan desplazar un mayor porcentaje de ventas de exportación a la segunda mitad de la campaña comercial 2018/19.

En el 2017, las exportaciones estadounidenses de soya a China totalizaron más de 12,000 millones de dólares, lo que representa 57% del total de sus ventas externas de ese producto.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), las considerables alzas de aranceles introducidas a los productos agrícolas y agropecuarios abren oportunidades a los países de la región —principalmente sudamericanos—, que tienen una oferta similar a la de Estados Unidos.