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El aumento de la contaminación del suelo amenaza la inocuidad y la seguridad alimentaria

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Se necesitan medidas urgentes para abordar la contaminación del suelo y contener las múltiples amenazas que representa para la inocuidad y la seguridad alimentaria global, señaló la hoy FAO con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Suelo el 5 de Diciembre.

Miles de productos químicos -que se producen comercialmente a gran escala-, residuos plásticos y electrónicos o las aguas residuales no tratadas pueden convertirse en fuente de contaminación del suelo, preparando el camino para que los productos contaminantes entren en la cadena alimentaria, con graves consecuencias para la salud y el bienestar de la población.

“Cerca del 33 por ciento de todos los suelos están degradados, y su estado se está deteriorando a un ritmo alarmante”, advirtió la Directora General Adjunta de la FAO, Maria Helena Semedo, en la Ceremonia del Día Mundial del Suelo celebrada en la sede del Organismo de la ONU en Roma. “El suelo –añadió- actúa como un filtro para los contaminantes. Pero cuando se supera su capacidad amortiguadora, los contaminantes pueden llegar al medio ambiente y la cadena alimentaria. Esto socava la seguridad alimentaria, al hacer que supongan un riesgo consumir esos cultivos”.

“Las actividades humanas son la principal fuente de contaminación del suelo. Está en nuestras manos adoptar prácticas para una gestión sostenible del suelo”, señaló Semedo.

Al mismo tiempo, Semedo hizo un llamamiento a los países para que “aumenten de forma significativa la inversión en suelos sanos”, señalando que “mantener suelos saludables ayuda a garantizar alimentos inocuos y nutritivos y es esencial para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Hambre Cero“.

Reutilizar, reciclar y reducir

Este año, el tema del Día Mundial del Suelo es “Sea la solución a la contaminación del suelo”, y la FAO ofrece una serie de recomendaciones sobre cómo reducir la contaminación del suelo a nivel estatal, industrial y de los consumidores.

Por ejemplo, las ciudades en crecimiento están produciendo montañas de basura que terminan en vertederos y se introducen en el suelo, de la cual hasta el 80 por ciento podría reciclarse.

A medida que se acelera el progreso tecnológico, los desechos electrónicos se consideran una nueva amenaza emergente para los suelos. Cada año se generan 50 millones de toneladas de residuos electrónicos, que se han convertido en uno de los problemas de contaminación de mayor crecimiento del mundo que afectan a nuestros suelos. La FAO alienta a donar o reciclar los aparatos viejos, en lugar de tirarlos.

Si bien los productos agroquímicos pueden ayudar a satisfacer la creciente demanda mundial de alimentos, dejan un legado de contaminación del suelo y agroecosistemas degradados. Casi el 60 por ciento de los mejores suelos agrícolas en 11 países europeos contienen residuos de múltiples pesticidas persistentes, la mitad de los cuales son ahora ilegales. La FAO insta a los gobiernos a promover la gestión responsable y sostenible de los productos químicos usados en la agricultura.

Un tercio del plástico producido globalmente termina en nuestros suelos, con partículas plásticas que ingresan luego en la cadena alimentaria y el medio ambiente. Se necesitan políticas y regulaciones ambientales más estrictas para evitar el uso excesivo de envases y productos químicos por parte de la industria. Sin embargo, todos y cada uno de nosotros podemos también ayudar a resolver el problema, simplemente llevando una botella y una bolsa de supermercado reutilizables, y comprando productos con envases reducidos o reciclados.

Impacto económico de la pérdida de suelo en Malawi: un nuevo estudio

La FAO presentó hoy además los principales resultados de su primera evaluación económica del impacto de la erosión y la pérdida de nutrientes del suelo. El estudio se llevó a cabo en el marco de un proyecto piloto en Malawi -financiado por la iniciativa de Pobreza y Medio Ambiente, un programa conjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)- y permite una mejor comprensión de los daños económicos causados por la pérdida del suelo.

Según la evaluación, un aumento del 25 por ciento en la pérdida de suelo en Malawi resultaría en una reducción del PIB de un 0,64 por ciento, lo que equivale a unos 40 millones de dólares EEUU anuales.

“La degradación del suelo tiene altos costes económicos debido a la pérdida de la salud del suelo y la consiguiente reducción de los rendimientos agrícolas”, dijo Semedo. “Los contaminantes –añadió- pueden permanecer en el suelo durante décadas, lo que hace que la remoción sea extremadamente costosa. La prevención de la contaminación del suelo debe ser una prioridad en todo el mundo”.

El ganador del Premio Mundial del Suelo “Glinka”

Durante la ceremonia de hoy se concedió el Premio Mundial del Suelo “Glinka” 2018 al profesor Rattan Lal, Presidente de la Unión Internacional de Ciencias del Suelo (IUSS, por sus siglas en inglés) por su destacada contribución a la gestión sostenible del suelo.

El profesor Lal ha sido incluido en el elenco de los Científicos más influyentes del mundo (2012) y está situado entre el uno por ciento de los más prestigiosos investigadores agrícolas. Su trabajo científico ha contribuido de forma notable a la restauración del carbono orgánico del suelo y al mejoramiento de la estructura del suelo, y ha desempeñado también un papel importante en llevar la ciencia a las políticas y la toma de decisiones.

El Premio Mundial del Suelo “Glinka” –que lleva el nombre del científico ruso pionero Konstantin D. Glinka- fue creado por la Alianza Mundial por el Suelo con el apoyo de la Federación de Rusia en 2016 y honra a las personas y organizaciones cuyo liderazgo y actividades han contribuido a promover la gestión sostenible del suelo y la protección de sus recursos.

Este año, la Federación de Rusia aprobó una contribución financiera de 2 millones de dólares EEUU para apoyar las actividades de la Alianza Mundial por el Suelo en su segunda fase (2018-2020).